La terapia con células madre es una rama de la medicina regenerativa que utiliza células madre mesenquimales (MSC) para apoyar los mecanismos naturales de reparación del cuerpo. Las MSC son células multipotentes con una capacidad bien documentada para modular la inflamación, secretar factores de crecimiento y orquestar la regeneración de tejidos mediante señalización paracrina. Normalmente provienen del tejido del cordón umbilical (gelatina de Wharton), médula ósea o tejido adiposo, se expanden en condiciones estériles de laboratorio y son administradas por un médico cirujano titulado.
El mecanismo de acción es principalmente paracrino: las MSC liberan exosomas, citocinas y factores de crecimiento que reclutan células progenitoras locales, atenúan la inflamación crónica y crean un entorno en el que el tejido dañado puede repararse. No simplemente reemplazan células perdidas — envían señales. Por eso, una sola aplicación puede generar efectos sistémicos cuando se administra por vía intravenosa, o efectos altamente localizados cuando se inyecta directamente en una articulación o tejido específico.
Las MSC también son inmunoprivilegiadas, motivo por el cual las células alogénicas (provenientes de donante) pueden administrarse sin compatibilidad HLA en protocolos cuidadosamente seleccionados. Décadas de investigación preclínica y un creciente cuerpo de evidencia clínica respaldan su perfil de seguridad y su utilidad como complemento a la atención estándar en osteoartritis, enfermedades autoinmunes, lesiones deportivas y aplicaciones seleccionadas de anti-aging.