La infiltración articular es la administración precisa, guiada por imagen, de una sustancia regenerativa o biológica directamente en la cápsula de la articulación — rodilla, cadera, hombro, tobillo, facetas, sacroilíaca o pequeñas articulaciones de la mano y del pie. La técnica suena sencilla. Bien hecha, no lo es: la diferencia entre una aguja que aterriza dentro de la cavidad sinovial y otra que deposita el producto en la grasa o cápsula circundante es la diferencia entre una respuesta real y un tratamiento desperdiciado. En Regeneris Therapy cada infiltración articular se realiza bajo guía ecográfica o fluoroscópica por médicos entrenados en medicina musculoesquelética intervencionista. Aplicamos células madre mesenquimales, PRP, ácido hialurónico u ozono médico — a veces en combinación — y somos honestos sobre lo que una inyección intraarticular puede y no puede lograr. Aquí está la explicación en lenguaje claro.
Qué es realmente la infiltración articular
La infiltración articular — también llamada inyección intraarticular — es la introducción dirigida de una sustancia terapéutica en la cavidad sinovial de una articulación. Cada articulación tiene una cápsula cerrada revestida por una membrana sinovial que secreta líquido sinovial; ese es el espacio al que apuntamos. Cuando la aguja se coloca correctamente, la sustancia inyectada se distribuye por las superficies articulares, la sinovia y el tejido subsinovial inmediato — exactamente los compartimentos donde están ocurriendo los procesos degenerativos o inflamatorios. Cuando la aguja no entra en la cavidad y aterriza en grasa, ligamento o cápsula, casi nada del producto alcanza su objetivo. Por eso la guía por imagen no es opcional en la práctica moderna. La infiltración articular se realiza de forma rutinaria en rodilla, cadera, glenohumeral (hombro), acromioclavicular, tobillo, subastragalina, facetas (columna), sacroilíaca y articulaciones pequeñas de mano, muñeca y pie. Cada localización tiene sus consideraciones anatómicas y su abordaje ideal.
Sustancias que aplicamos: MSC, PRP, ácido hialurónico, ozono médico
Nuestro menú intraarticular se ajusta a la indicación. Las células madre mesenquimales de laboratorios mexicanos registrados ante COFEPRIS (UC-MSC de gelatina de Wharton) o preparadas en sitio como BMAC o SVF autólogo se reservan para enfermedad degenerativa moderada donde la señalización regenerativa es el objetivo — ver terapia con células madre. El plasma rico en plaquetas, extraído y procesado el mismo día, es nuestro caballo de batalla para artrosis articular leve a moderada, lesiones cartilaginosas parciales y uso adyuvante con MSC — detalles en terapia con PRP. El ácido hialurónico (viscosuplementación) restaura la viscosidad del líquido sinovial y es útil para alivio sintomático en artrosis de rodilla, particularmente cuando los pacientes buscan una opción menos costosa antes de avanzar a biológicos. El ozono médico (mezcla oxígeno-ozono) tiene efectos antiinflamatorios y moduladores del estrés oxidativo y se usa como adyuvante de bajo costo en indicaciones seleccionadas. No empujamos el producto más caro. Hacemos coincidir la sustancia con tu caso y explicamos por qué.




