“Volví a sentir posibles las escaleras y las caminatas largas.”
Paciente A llegó tras varios años conviviendo con osteoartritis de rodilla que poco a poco había vuelto incómodas las escaleras, las caminatas largas y jugar con los nietos. El manejo conservador previo había ayudado sólo parcialmente. Nuestro equipo realizó una evaluación médica completa, revisó los estudios de imagen y diseñó un protocolo que combinó una infiltración articular guiada con una sesión intravenosa de soporte, junto con un plan de rehabilitación del equipo de fisioterapia. En las semanas siguientes, Paciente A describió una reducción gradual de la molestia diaria.
Paciente A · 58